
Un ataque de ansiedad puede aparecer de forma repentina y generar una sensación muy intensa de miedo, descontrol o peligro, incluso cuando no hay una causa clara.
Muchas personas sienten que “les va a pasar algo”, que no pueden respirar bien o que están perdiendo el control. Aunque la experiencia puede ser muy angustiante, es importante saber que no es peligrosa en sí misma.
Saber qué hacer en ese momento puede ayudarte a atravesarlo con más calma.
Qué está pasando durante un ataque de ansiedad
Durante un ataque de ansiedad, el cuerpo se activa como si hubiera una amenaza real. Esa activación puede ser muy intensa y hacer que todo se viva con alarma.
Es frecuente notar síntomas como:
- respiración acelerada
- sensación de falta de aire
- palpitaciones
- mareo o inestabilidad
- tensión muscular
- sensación de irrealidad
Aunque las sensaciones son intensas, forman parte de una respuesta del cuerpo que resulta molesta, pero no dañina.
Qué hacer en ese momento
Cuando estás en pleno episodio, lo más importante no es intentar eliminarlo de golpe, sino acompañarlo de la forma más calmada posible.
1. Baja un poco el ritmo de la respiración
Intenta respirar más despacio, sin forzarte ni obsesionarte con hacerlo perfecto.
Puedes probar así:
- inspira por la nariz
- suelta el aire lentamente por la boca
No necesitas controlar la respiración de forma exacta. Basta con bajar un poco el ritmo.
2. Vuelve a lo que tienes alrededor
Fijarte en el entorno puede ayudarte a salir del bucle interno y recuperar sensación de realidad.
Puedes probar con gestos sencillos:
- nombrar varios objetos que ves
- notar el contacto de los pies con el suelo
- prestar atención a sonidos cercanos
- tocar una superficie y fijarte en su textura
3. Recuérdate que va a pasar
En ese momento puede parecer que no termina, pero los ataques de ansiedad suelen subir de intensidad y después bajar.
Decirte algo como “Esto es ansiedad, va a pasar” puede ayudarte a no añadir más miedo al episodio.
Qué conviene evitar
Hay reacciones que suelen aumentar la intensidad del ataque porque hacen que el cuerpo se active todavía más.
Conviene evitar:
- luchar contra las sensaciones como si tuvieras que frenarlas de inmediato
- forzar la respiración
- salir corriendo de forma impulsiva si no es necesario
- repetir mentalmente que algo grave está ocurriendo
Cuanto más intentas pelearte con el episodio, más intensa suele hacerse la sensación de alarma.
Qué hacer después del episodio
Cuando el pico baja, es normal sentirse cansado, confuso o preocupado por que vuelva a ocurrir.
En ese momento puede ayudar:
- descansar unos minutos
- no sobreanalizar cada sensación
- retomar poco a poco la actividad
- hablarte con calma, sin juicio
Lo importante no es que no vuelva a pasar nunca, sino aprender a entenderlo y gestionarlo mejor.
Cuándo pedir ayuda
Conviene pedir ayuda si los ataques de ansiedad:
- se repiten
- aparecen sin un motivo claro
- generan miedo constante a que vuelvan
- condicionan tu día a día
- te llevan a evitar sitios, planes o situaciones
Entender qué está pasando y aprender herramientas para regularlo cambia mucho la experiencia.
Puedes ver cómo abordamos estos casos en nuestra página de ansiedad.
Si necesitas apoyo
Si estás viviendo episodios de ansiedad o ataques que te preocupan, puedes informarte sobre cómo trabajamos la ansiedad en Bivalente Salud y valorar si necesitas apoyo profesional.

Daniela López
Psicóloga General Sanitaria
Col. M-41829
Acompañamiento psicológico cercano y estructurado para ansiedad, autoestima, crisis, duelo y procesos relacionales.
Bivalente Salud
Si necesitas orientación profesional, el siguiente paso puede ser una primera valoración.
Nuestro blog acompaña, pero no sustituye una atención clínica personalizada. Puedes reservar o conocer los servicios de psicología y fisioterapia de Bivalente.
